Critica de la nueva narrativa Mexicana

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Máquina narrativa, máquina de matar

 

 

Desde que oí el titulo de este libro, muchas interrogantes surgieron: ¿de qué se trata?, ¿quién es el autor?, ¿libro policíaco?, ¿narconovela?, ¿las mujeres matamos mejor?

    Corrí a la librería más cercana a comprarlo para descubrir entre sus páginas, de una vez por todas, de qué trata, cómo está hecho, saciar así mi curiosidad y descubrir por qué matamos mejor, por qué nosotras, las mujeres.

    Al iniciar mi lectura de la obra de Omar Nieto, no pude evitar preguntarme ¿quién es?  y lo “googlee” para encontrar que es un nuevo talento poblano que se dio a conocer gracias al Premio  Letras Nuevas 2012;  son muy recientes sus palabras, pensé; es muy joven, pensé; quiero continuar leyendo, pensé.

    Inmediatamente, desde el titulo, lo reconozco, logró engancharme, y es que sigue un desarrollo discursivo que inicia en las primeras oraciones, y desde el primer párrafo, deja al lector en ascuas y continúa así toda la novela, con deseos de más, de seguir leyendo.

    La trama  fluye fácilmente gracias los personajes, deja al lector absorto vagando en el mundo de las tranzas y la impunidad  y en donde las mujeres que matan son cosa de todos los días.

    Podemos preguntarnos ¿por qué otra narconovela?, ¿no es suficiente lo que hay?, ¿cuántos más?, ¿cuántos más? Pero, caemos, por prejuiciosos, en un gran error. Este libro nos muestra, sí, una realidad llena de violencia en la que el personaje principal es una mujer ex agente de policía que, por azares del destino, se ve inmiscuida en una serie de conflictos de corrupción, narcotráfico y más… ‘harta violencia’. 

    Hasta aquí, parecería otra narconovela más pero, no es así, va más allá; no sólo no se queda estancada en botas y sicarios, sino que fusiona el norte y el sur, la corrupción y el periodismo, lo narco y el papel de la mujer; así, muestra el retrato de una mujer común y corriente que, movida por las circunstancias y por convicción (bravura), tiene que actuar; no se trata de la belleza rompecorazones que ocasiona que los grandes capos se disputen su amor; más bien, es común, con una vida complicada, y exhibe un lado más humano, lleno de dudas sobre las cosas que pasan; es un rol de la mujer más verosímil en el mundo narco, ese lado que Celeste Ramírez, la protagonista,  nos va contando con mentadas de madre y recuerdos; pasito a pasito, lleva al lector de la mano.

     Destacables son los lazos que se generan gracias a las diferentes construcciones de voces, femeninas y masculinas que nos hacen ir y venir de un personaje a otro, mostrando siempre el lado más vivo, más apegado a la realidad y el más humano; cada uno contando, directa o indirectamente, su historia. Ésta novela es un ejemplo de la situación que muchos norteños vivieron o siguen viviendo y que en el sur del país y en el centro también se da.

    Cada página de este libro es la parte de una máquina (recordando y mal citando a William Carlos Williams, cuando se refería a la poesía como máquina de palabras); es una narrativa efectiva que genera un sentimiento de intriga en el lector, despertando interrogantes y abriendo posibilidades, y lo lleva a reflexionar sobre la situación que vive, sobre la problemática en la que se desenvuelve, sobre si las mujeres matan mejor.

 

Derechos Reservados por Crítica de la nueva narrativa mexicana.

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